Las garantías de los arriendos suelen ser el valor de dos meses.
El arriendo por concepto de garaje se puede encontrar desde 20 dólares.
En la ciudad existen 9 mil casas renteras registradas en el Municipio de Ambato.
En un recorrido por las calles de Ambato se puede encontrar anuncios de arriendos por doquier, donde se ofertan casas, departamentos y hasta cuartos, siendo este un negocio rentable y de gran acogida.
Por la libre oferta y demanda, este negocio es poco controlado debido a que existen acuerdos entre arrendadores o inquilinos y arrendatarios o dueños de casa, pero sí existe una dependencia destinada a controlar las condiciones del contrato de arriendo, así las dos partes salen ganando y no hay conflictos.
La Sección de Inquilinato del Gobierno Autónomo Descentralizado Municipalidad de Ambato, es la entidad reguladora de los contratos de arrendamiento en la ciudad, ya que en ocasiones se registran inconvenientes entre las partes involucradas.
Jenny Barrionuevo, jefe de esta sección, explica que los inconvenientes más frecuentes son los relacionados a daños en el inmueble alquilado, atrasos de pagos del arriendo, entre otros.
“Para no tener problemas es importante que los dueños de casa y sus inquilinos se acerquen a validar su contrato de arrendamiento, para así tener tranquilidad y solucionar los inconvenientes sin llegar a mayores”, afirmó.
Explicó también que en Ambato hay nueve mil casas registradas como renteras, que pagan una tasa anual por ejercer este negocio, dependiendo de las condiciones del inmueble y su ubicación.
¿Precios altos?
Los inmuebles de alquiler se pueden encontrar de todo precio, y al momento, según la sección mencionada, no existen valores referenciales para imponer un precio de alquiles. Barrionuevo indicó que se está trabajando en eso, pero que es un tema un tanto difícil, ya que muchos prefieren hacer el trato según los propios criterios.
“Yo arriendo mi casa a precios bajos, porque entiendo que la economía de la época no da para trabajar solo para el arriendo, también un tiempo viví pagando y me gusta ser considerado”, comentó Henry Valencia, del sur de la ciudad, quien arrienda los dos departamentos que tiene demás en su casa, para ganarse un dinero extra.
Afirma también que no ha habido necesidad de acercarse a alguna autoridad por problemas, ya que primero averigua bien la reputación de las personas para arrendarles el espacio.
Condiciones de la vivienda
Los parámetros en los que debe usted fijarse antes de arrendar un sitio son: capacidad de infraestructura, es decir si el lugar será cómodo a relación de las personas que van a vivir en este espacio; debe poner mucha atención en que en el sector existan los servicios básicos como: energía eléctrica, agua potable, teléfono e Internet; además observe si el lugar es de fácil acceso, si pasan cerca los buses o si con facilidad puede conseguir un taxi.
Obligaciones del inquilino
No existen normas generales acerca de cómo se debe cuidar un inmueble de alquiler, pero según su educación y buenas costumbres sabrá cuidar el sitio, tanto para quedar bien como persona, como para que no tenga problemas al momento de recibir de vuelta el dinero de la garantía.
Si hay instalaciones de madera procure no rayarlas ni mancharlas, hay productos especiales para la limpieza; de igual forma las paredes deben cuidarse para no rayarlas, mancharlas ni hacer huecos innecesarios para colgar algo.
Precios de los arriendos
Los precios de alquiler dependen del sitio en donde se ubiquen, en la ciudad se ha registrado que los sitios más baratos para arrendar es en los alrededores de las universidades, pues hay viviendas que se ‘acomodan’ a las necesidades y presupuesto de los estudiantes.
Pero para una familia el precio varía, se pueden encontrar mini departamentos desde 80 dólares, y el costo sigue subiendo según el número de habitaciones y el lugar.
“En algunas casas me he encontrado con precios exagerados, pero buscando algunos días sí se encuentran sitios apropiados. Como este negocio es uno de los más fáciles, muchos se aprovechan de la necesidad y se abusan, pero todo es cuestión de ponerse de acuerdo”, comentó Adrián Lozano, empleado privado, quien buscó una vivienda para él, su esposa y sus dos hijos en la ciudadela España.